LA ESTIMULACIÓN DE LA LECTURA

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La lectura se ha convertido en una actividad aborrecida y desdeñada, el leer se volvió una especie de tortura y es que sólo hace falta dar un vistazo en nuestro entorno para darse cuenta que son pocos los que leen, haciendo que este hábito se subvalore aún sabiéndose que es una actividad enriquecedora y desarrolladora del intelecto, sin embargo la falta de esta practica se escuda bajo un sinfín de pretextos, desde la falta de tiempo hasta el tedio, y esto es preocupante, ya que la lectura se ha relegado a un segundo plano por lo que se hace imperativo tratar en las siguientes líneas la forma de incentivar esta actividad.

No se puede negar que en esta época tecnológica de videojuegos e Internet es difícil el suponer que la lectura sea un contrincante para las tecnologías que invaden la vida diaria, lo que hace que la pelea sea un poco mas dura sobretodo en adolescentes quienes no se ven seducidos por los libros, es por eso que se debe tener en cuenta que el hábito de la lectura no nace si no estimula, lo que conlleva a establecer varios factores que deben interactuar en un ambiente propicio para favorecer la actividad lectora.

El ambiente en que se incentiva la lectura ha de ser un espacio que de importancia a los textos, es decir la presencia de libros en los hogares, donde el niño los identifique como parte importante del hogar y de la vida cotidiana, esto ayuda a formar familiaridad con las letras además de dar más importancia a los libros y salvarlos de la subvaloración en que se hallan.

La imitación es la actividad innata de todo niño, es por eso que debe ser aprovechada, es decir si el niño ve a un adulto interesado por la lectura su curiosidad lo llevará a que él también se interese, por lo tanto es indispensable que los adultos tomen cartas en el asunto, no se puede exigir algo de lo que no se sabe, el adulto ha de concientizarse sobre el valor de la lectura, y una vez se haya logrado tratar de servir de modelo para el niño, es de recalcar que sin ejemplo es muy difícil tratar de incentivar un hábito, en especial el de la lectura, una actividad que requiere más que el simple hecho de descifrar códigos.

Aunque sea difícil por el ritmo de vida que se lleva en esta época, es muy importante que los padres dediquen parte de su tiempo a leerles a sus niños, pero ha de ser de forma entretenida y expresiva ya que si se hace muy formal y desganadamente podría producirse el resultado contrario y el niño termine por aborrecer la lectura, por eso es importante a la hora de contar cuentos e historias a los niños, ayudarse con movimientos histriónicos y gesticulaciones que le den vida a la lectura, esto para niños de edades preescolares, también es importante dar libros llamativo y coloridos que atraigan la atención del niño, esto ayuda al interés por los textos, es importante notar siempre que la lectura es una actividad intelectual y desarrolladora.

Es imperante que se establezca un horario específico para lectura, un espacio libre de interrupciones que permita leer a gusto, esto hará que el niño se preocupe por respetar el tiempo dedicado para esta actividad, sin embargo hay que aclarar que no debe imponérsele al niño como obligación o terminará por disgustarle por esto debe ser tomada la lectura como algo especial y no rutinario.

Cuando el niño llega a la adolescencia se ha de tener más rigurosidad a la hora de incentivar la lectura, ya que en esta etapa la vida social del niño aumenta y la lectura pasará a segundo plano, por lo que para que el interés por esta actividad no decaiga se ha de presentar al adolescente libros que sean de su interés, nunca tratar de imponer lecturas pesadas y tediosas par una mente joven, es por esto que la selección de novelas, textos o cuentos han de ser escogidos por la persona que empieza a interesarse por lectura.


Estas pautas podrían ser la forma en que se estimule el hábito de la lectura en las edades tempranas, edades propicias para desarrollar el amor por esta actividad intelectual e importante para el desarrollo cognitivo de la persona.

Para concluir estas palabras tomadas de la exposición que hace Educared sobre la estimulación de la lectura: “Se puede decir que se puede estimular a los niños en áreas que servirán para el inicio del proceso lector. Se puede iniciar a cualquier edad siempre que la evolución intelectual lo posibilite. Los tres primeros años son fundamentales para el desarrollo integral infantil, Esto por la plasticidad cerebral. La madurez para le lectura no necesita esperar a la maduración biológica siempre y cuando se adapten en todo momento al desarrollo de las adquisiciones del niño y en un ambiente estimulado permanente”.

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